sábado, 23 de mayo de 2009

Dazed and confuzed

"Mechanicals Principles" Ralph Steiner 1930

Pequeños engranajes funcionando sin parar. Mecanismos dotados de una sincronización tan irritantemente exacta como repetitiva. Sin dudas es la primera impresión que causa Mechanical Principles. Los pequeños engranajes, tuercas y demás componentes giran absortos carentes de sentido y de voluntad. Su labor está restringida al cumplimiento de una función para conseguir un bien mayor. Un bien colectivo. Un funcionamiento colectivo. La fascinación de la mirada en micro logra desactivar el sentido general de la función de esos mecanismos. No diferenciamos qué clase de artefacto está funcionando, solo vemos sus componentes en acción. Nos desplazamos de la postura de juzgar el todo y nos vemos tratando de interpretar la mínima fracción del mismo. Y en ese momento los constantes movimientos autómatas empiezan a cobrar una belleza inusitada. Los movimientos circulares, la conexión e interacción con otras partes del mecanismo conjugan una danza que alcanza la belleza estética. La misma del baile en sí. Los vaivenes y conjunciones de los engranajes entre sí, sumado a los movimientos verticales, en espiral y horizontales dan uso a todo el espacio dentro de la pantalla sumado al sonido que acompaña al movimiento dando una armonía ideal para el goce visual.


Germán González


sábado, 11 de abril de 2009

Gus Van Track (Critic's cut)


Desde que salí de ver Bonus Track, de Raúl Perrone, no deja de merodear en mi cabeza una pregunta: ¿Qué trató de mostrar o transmitir el director en este film?
Por empezar tenemos un grupo de jóvenes skaters. Perdón, por empezar tenemos un grupo de jóvenes que “intentan” ser skaters. Perdón otra vez, solo tenemos un grupo de jóvenes. Nada más.

Perrone nos pasea por la vida de estos muchachos mostrando como se tatúan, manteniendo conversaciones que poco interesa al espectador y como patinan, claro está.
Todas estas situaciones están acompañadas, en casi todo el film, por una cámara estática que lo único que logra es el deseo de que alguien la golpee o agite un poco, solo para saber si el camarógrafo está con vida.
El gran problema del film es que no posee ninguna línea narrativa. No hay historia alguna. Solo se muestra las peripecias de estos chicos a bordo de sus skates y como pierden el tiempo día tras día. (Factor que se advierte en varios trabajos cinematográficos estereotipando al adolescente actual).

La película cansa, aburre y sobre todo indigna. ¿Cuál es el motivo de mi indignación? El hecho de que, al parecer, luego del film Paranoid Park de Gus Van Sant se puso de moda hacer films referentes al mundo del skater. Pero estos trabajos solo parecen las escenas que quedaron fuera del original o un collage de imágenes. En Bonus Track se puede ver como unas nubes pasan velozmente frente a la pantalla al igual que lo hace el director estadounidense en su película.
Para finalizar debo decir que aún no estoy seguro de cuál es la respuesta a mi pregunta inicial. Pero de lo que sí estoy muy seguro es del terror que recorre mi cuerpo al enterarme que Bonus Track es solo el comienzo de una trílogia que se termina conformando con 180 Grados y otra película en producción.
Espero sorprenderme con el próximo trabajo de Perrone y no encontrarme con la remake nacional de Elephant.


Nicolás Ponisio.

domingo, 1 de marzo de 2009

Maestro del suspenso contemporáneo (Parte 2).



* El rojo en el cine de shyamalan:

Un recurso muy importante y con gran carga simbólica que se puede encontrar en las producciones del cineasta hindú, es la utilización del color rojo.
Al igual que el agua, es un conector entre dos mundos. Simboliza el vínculo entre lo terrenal y lo espiritual. Pero, a diferencia del agua, que representa la vida y la pureza, el rojo simboliza a la muerte, los demonios, el mal y los fenómenos sobrenaturales.
En Sexto Sentido, éste color, se presenta en todo el film de manera sutil y muy perspicaz.
La presencia del rojo está, por ejemplo, en las pastillas antidepresivas, la servilleta en la mesa, el picaporte del sótano o las puertas de la iglesia. En estos ejemplos, el color esta allí para indicar la presencia y condición del personaje de Willis.
También está en el globo de la fiesta, el vestido que lleva puesto la madre, que envenenó a su hija, en el funeral y la tinta del bolígrafo con el que escribe Cole. En estos casos el director lo utiliza para mostrar la presencia de los espíritus que los rodean y su presencia en el hogar. En cuanto al vestido, también es un claro ejemplo del mal que representa y ocasionó la mujer a su hija muerta. Lo mismo se da en La Aldea, el rojo simboliza la maldad y la presencia de las criaturas del bosque. Por ello es que los habitantes eliminan o esconden cualquier elemento que tenga esa tonalidad. También, en este film, simboliza:
-El derrame de sangre que sufrieron los familiares asesinados de quienes habitan dicha aldea.
-El miedo a la ciudad y a la violencia que existe en ella.

Otra de las razones por las cuales se ha escogido utilizar el rojo para representar a los muertos o seres peligrosos es debido a que también representa la crueldad y la rabia.
Los seres y criaturas de estos dos films están llenos de esos sentimientos.
En el caso de los muertos, la ira, la rabia que poseen es la razón por la cual no pueden descansar en paz y, al no encontrar ayuda alguna, hieren al personaje de Haley Joel Osment.
En tanto, en la vestimenta de las criaturas de La Aldea, se debe al resentimiento y odio de las pérdidas sufridas y de la furia de Noah Percy (Adrien Brody) al ver que la mujer que tanto ama se casará con Lucius Hunt (Joaquín Phoenix).
El rojo se utiliza específicamente para connotar momentos emocionales y situaciones de alta carga sentimental.


*Pérdidas y conflictos de los personajes:

En todas y cada una de las historias llevadas al cine por Shyamalan, el personaje principal sufre una pérdida o una crisis. La misma siempre se solucionará hacia el final de la película. Se podría decir que el film consta de dos historias:
“Una explícita y aparente y otra oculta que es la que “realmente” cuenta” (3). Éste es un factor característico del director. La historia explícita es el evento sobrenatural (el niño que ve gente muerta, el padre con poderes o la invasión extraterrestre). En cambio, es la historia central la que cuenta el conflicto familiar o espiritual del personaje (la relación entre madre e hijo, la separación de una pareja o la pérdida de fe).
El contenido sobrenatural de la película ayudará al protagonista a superar la crisis que lo acongoja.
Todos los protagonistas de sus films, a excepción de El Protegido, han sufrido una pérdida muy cercana. Éste hecho hace que los personajes sean sujetos solitarios, tristes y que suelen cuestionarse constantemente el sentido de la vida y su lugar en el mundo.
Los personajes pasan a tener una visión distinta de su propia vida y del mundo en el que habitan, luego de accionarse, en la historia, el factor fantástico.
Es así como, a través de distintas etapas (tales como el escepticismo, la duda y, finalmente, la lucidez), los personajes sufren una transformación. Gracias a lo ocurrido, podrán solucionar los conflictos internos y la familia se unirá y fortalecerá.

En el caso de Señales, el personaje de Mel Gibson pierde a su esposa. Esto trae consigo la pérdida de fe. Cuando se produzca la invasión alienígena, el personaje deberá debatirse entre si lo que sucede es solo una invención o una verdadera “señal” para recuperar su fe.
En El Protegido, el accidente ferroviario fortalece a la pareja interpretada por Bruce Willis y Robin Wright Penn. Una vez que se demuestra el poder que el primero tiene, la relación con su hijo también se afianzará.
Es así como, a través de sus films, Shyamalan logra transmitir un mensaje, sea religioso o espiritual, escondido en la trama fantástica.


Nicolás Ponisio.

(3). Lauro Zabala, El Itinerario del Espectador de Cine, Madrid, pág. 8
http://cecad.xoc.uam.mx/librosenlinea/zabala/14recepcion.pdf.

martes, 17 de febrero de 2009

Maestro del suspenso contemporáneo (Parte 1).



M. Night Shyamalan (India, 1970) es uno de los directores de suspenso y fantasía más originales de los últimos tiempos. Desde Sexto Sentido (1999) hasta La Dama en el Agua (2006) ha logrado crear un innovador estilo de filmación y relato.
A lo largo de este trabajo se explicará y profundizará algunas de las características más importantes del mundo diegético creado por Shyamalan.
Dichas categorías son: el uso del factor sorpresa, el agua como elemento de vital importancia en las historias, la utilización del color rojo y, por último, la pérdida o conflicto familiar que sufre el protagonista.

*El factor sorpresa:

Un elemento recurrente en la filmografía del director de origen hindú, es el factor sorpresa a minutos del final del film. Esto asombra al espectador, lo deja perplejo ya que la vuelta de tuerca, en ocasiones, cambia por completo el sentido de la película y, muchas veces, todo lo que se cree cierto no lo es.
Este recurso, no solo es perteneciente al género de suspenso que fascina a Shyamalan, es una marca indiscutible que se repite en cada uno de sus film y que ayudo a crear el estilo del director. En mayor o menor medida, el factor sorpresa está presente en sus relatos.
En cada historia el elemento, que llegando a la culminación del film se convertirá en el núcleo del factor sorpresa, esta siempre o casi siempre ante la mirada del espectador.
El director pone este elemento o pistas tan discretamente que pasa desapercibido ante el ojo de quien vea la película por primera vez. Esto permite que cuando sea vista nuevamente, el público pueda observar estas pistas a simple vista y encontrar nuevos elementos que arman a la historia y que habían sido pasados por alto.
Al rever Sexto Sentido, el espectador se da cuenta, por ejemplo, que el personaje de Willis solo se relaciona con Cole (Haley Joel Osment) en todo el film debido a que el primero esta muerto. Otro ejemplo es Señales. La casa en la que vive el personaje de Gibson y su familia esta, todo el tiempo, repleta de vasos con agua que deja su hija. Esto cumple una función de vital importancia en el final de la historia, pero para el público carece de valor en el relato y ponen su atención en otros aspectos del film. Solo lo perciben por completo a la hora de cumplir su papel en el relato.
Una de las razones por las cuales Shyamalan utiliza este recurso, igual que el hacer pequeños cameos en sus películas, es por ser un gran admirador de Hitchcock.
“La forma de predestinación genera las tensiones provocadas entre las estrategias del suspenso narrativo (el espectador conoce algo que el personaje ignora) y las formas de la sorpresa (el espectador ignora algo que el narrador conoce). En el cine de Hitchcock, es precisamente la oscilación entre el suspenso y la sorpresa lo que determina la fuerza en estas películas” (1). Éste es un claro ejemplo de la influencia de Hitchcock sobre Shyamalan y de la fórmula que hace de él un buen guionista y director.


*El agua en el cine de Shyamalan:

Éste elemento posee diversas funciones y simbolismos, sumamente importantes, en tres Films de Shyamalan: El Protegido, Señales y La Dama en el Agua.
El agua siempre ha sido un elemento al que se le adjudica varios valores y significados. También es conocida por la devoción que le tiene la cultura hindú. Esto se debe a que los hindúes se purifican sumergiéndose en el río Ganges. Es un claro ejemplo de por qué este director lo emplea, en reiteradas ocasiones, en sus trabajos.
En el caso de El Protegido, es utilizada como la debilidad de David Hume (Bruce Willis). El film da cuenta de ello cuando el personaje cae a una piscina, de la cual no puede emerger. El agua es lo único en el mundo que lo afecta. Es su “kriptonita” personal.
En Señales ocurre algo similar. Las criaturas que amenazan al planeta no tienen debilidad alguna salvo el agua. La característica de este elemento, el hacer vulnerable a ciertos seres vivos, que son prácticamente invencibles o que carecen de debilidad, concuerda con la definición de Lao Tsé, respecto al poder que posee.
“Nada en el mundo es más blando y más débil que el agua, más ¡no hay nada como el agua para erosionar lo duro y lo fuerte! (…) que lo débil venza a lo fuerte y lo blando venza a lo duro, es algo que todos conocen pero nadie practica” (2).
Respecto a La Dama en el Agua, este elemento se presenta de 2 formas distintas: como espacio conector y, nuevamente, como vulnerabilidad en otros seres. El personaje de Story (B. D. Howard) es una ninfa acuática que debe volver al lugar al que pertenece. Ella logra llegar al mundo real a través, claro está, del agua. Es aquí como el agua actúa como elemento conductor entre los dos mundos.Shyamalan toma el agua y la revaloriza despojándola de un concepto y significado original y reinterpretándola. El grado referencial de ésta es eliminado concediéndole una nueva función. Culturalmente es considerado un elemento esencial para la vida. No es casualidad que el director utilice este elemento, que representa el 80% del planeta, a veces como una amenaza y, en otras ocasiones, como defensa de la humanidad. Esta es una contraposición que él utiliza para destacar la importancia que el agua representa.

Nicolás Ponisio.

(1). Lauro Zabala, El Itinerario del Espectador de Cine, Madrid, pág. 8 http://cecad.xoc.uam.mx/librosenlinea/zavala/14recepción.pdf.
(2). Ignacio Andreatta, Simbolismo del Agua, Uruguay, http://arcalucis2.netfirms.com/.

sábado, 31 de enero de 2009

Regresiones de la mente.


Hace unos días tuve la oportunidad de ver el film Rec. Me senté frente a la pantalla del televisor sin muchas expectativas en el trabajo de Jaume Balagueró y Paco Plaza.
Esto no se debía a los realizadores sino a la forma narrativa que se utiliza para contar la historia. El recurso de la cámara en mano.
En un momento, o a lo mejor debería llamarlo hecho documentado de la película, se ve a una chica muy agitada, lastimada, llorando y tirada en el suelo. En ese instante me sentí Denzel Washington en el film de 2006 de Tony Scott. Tomo el control remoto y rebobino hasta principios de 2008. Allí me encuentro con lo que temía, una chica que está siendo filmada mientras se encuentra agitada, lastimada y llorando la muerte de su novio. El film en cuestión es Cloverfield de Matt Reeves. Cuando creía haberlo visto todo, un recuerdo viene a mi cabeza y decido volver a rebobinar, pero esta vez hasta el año 1999. En ese año me encuentro con la obra que puso en boga las películas que simulan ser filmaciones caseras. La película a la que me refiero es, claro está, El proyecto Blair Witch (The Blair Witch Project, Daniel Myrick y Eduardo Sánchez). Cuando llego a este punto no me asombro en encontrar a una chica agitada, lastimada y llorando a moco tendido (literalmente).
Comparando estos tres films, me pongo a pensar seriamente en Rec y llego a sentir un gusto amargo al verlo. La película no es mala, dentro del género de terror funciona muy bien y hasta en momentos logra asustarme, reacción que no me produjo ninguna de las películas de terror de los últimos años. En lo que falla el trabajo de estos muchachos españoles es en no alejarse de los films similares y previos a éste.
Rec termina siendo como un collage de sus antecesoras: gente asustada que se encuentra ante una amenaza desconocida y/o infecciones contagiosas, mientras que alguien documenta todo lo acontecido.
Al ver el primer film, me encontré ante algo innovador, original. Al ver el segundo me encontré muy a gusto con la mezcla de documental y el género de monstruos, a pesar de haber salido totalmente mareado de la sala de cine. Finalmente, al llegar al tercero me sentí frustrado al ver que con un poco más de tiempo y empeño, se podría haber logrado algo más llamativo y atrapante para el espectador. En cambio de eso, lo que el film hace es que mi mente se remonte a momentos de los otros trabajos y que, en vez de disfrutar de la película, termine rememorando mi experiencia previa con el género.

Nicolás Ponisio.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

mujeres, sombras y corrupción.


Mujeres. De ellas no puede prescindir el film noir. Mujeres ambiciosas, calculadoras. Mujeres que manipulan y utilizan a su antojo a los hombres, a los protagonistas de este género. Estos protagonistas pueden ser los más duros, los más hábiles a la hora del enfrentamiento y de la resolución del crimen. Pero también son humanos y por ende cuando sus miradas se cruzan y se nutren con la belleza del cuerpo curvilíneo de las femmes fatales no pueden hacer nada.

Es lo que sucede con el personaje de Walter Neff (Fred MacMurray) en Pacto de sangre (Double Indemnity, Billy Wilder, 1944) al conocer a Phyllis (Bárbara Stanwyck). Ella se presenta asomándose a través del segundo piso de su casa, solo llevando puesta una toalla blanca alrededor de su escultural cuerpo. La casa está en penumbras y solo se ilumina cuando aparece en escena Stanwyck, su cuerpo transmite una luz clara que ciega al espectador ante tanta belleza. Su postura y la cámara que la toma en contrapicado revelan el poder que esta mujer posee, no solo económico, sino también el que tiene sobre los hombres. La delicadeza y la hermosura con la que su personaje se presenta no dejan solo a Neff con la boca abierta. El público masculino que vea esta película, o cualquier film noir que posea una majestuosa femme fatale, siempre quedará maravillado con estas mujeres de ensueño.

La utilización de contraluces es un recurso característico del film noir. No solo sirve para crear ese ambiente oscuro que rodea a los personajes, sino también para reflejar al espectador la psicología y situación al límite en que se encuentran los personajes.
Las sombras de las persianas americanas de la oficina de Sam Spade (Humphrey Bogart) en El halcón maltés (The Maltese Falcon, John Huston, 1941) o el departamento de Lauren Bacall en Senda peligrosa (Dark Passage, Delmer Daves, 1947), denotan el encarcelamiento en el que viven estos personajes. Sufren un encierro tanto real como psicológico.
Las sombras proyectadas en el rostro de Spade reflejan los oscuros pensamientos y la intriga que reside en su interior al no saber si puede confiar en su amada (Mary Astor).
Las persianas proyectadas a través de las paredes de la oficina representan también el encierro laboral que sufre este hombre.
En el caso del departamento de Bacall, demuestra un encierro que va más allá de lo psicológico. Demuestra que Vincent Parry (Bogart), que se aloja en ese departamento, no puede huir aún de su pasado, a pesar de estar fuera de la cárcel. Lo que sucede es que la verdadera prisión es su propia vida que lo mantiene excluido de la sociedad debido al crimen que supuestamente cometió. Al contrario del caso de Spade en que su mente logra apaciguarse al saber la verdad, Parry nunca encontrará esa libertad y tranquilidad ya que la única persona que podía demostrar su inocencia muere de forma trágica. Es así que Parry se exilia con Irene (Bacall), su amada, pero nunca será un hombre libre, el pasado lo perseguirá por siempre. A él y a todos los protagonistas del film noir, ya que éstos nunca lograrán su cometido por completo.
Por último tenemos a los tan detestables y a la vez queridos personajes corruptos. En el film noir se pueden encontrar desde policías que por un par de billetes miran hacia otro lado hasta ladrones de poca monta. Desde políticos corruptos hasta miembros respetables de la sociedad que realizan chanchullos en la clandestinidad. Estos personajes son los que hacen que el género se acerque bastante a la realidad. Hacen que se forme un gran verosímil ante el espectador.
A pesar de la vestimenta perteneciente a los 50 y al contexto histórico en el cual se desarrolla la historia, cualquier espectador, que es conciente de lo que sucede en el mundo, puede ver a estos personajes a diario a través de las noticias y hasta cruzárselos por la calle.
Matones como Joel Cairo y Wilmer Cook (Peter Lorre y Elisha Cook Jr.) en El halcón maltés y un mafioso como Gutman (Sidney Greenstreet) puede verse en los ajustadores de cuentas o en el contribuyente poderoso en una campaña política, respectivamente.
En el caso de Neff en Pacto de sangre, el propio protagonista es el corrupto. Un vendedor de seguros que hace arreglos para cobrar cierta suma de dinero es el caso más conocido. ¿Quién no ha sabido de algún caso en el que se provoca un incendio o se (auto) roban un vehiculo para cobrar el seguro?
Es cierto que los casos mencionados son llevados un poco más lejos en el mundo del film noir, pero no se puede negar que se acerca bastante a nuestra realidad.

Nicolás Ponisio.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Blanca Nieves en el Oeste

Como el cuento de los hermanos Grimm Seven Men for Now es un clásico, esta vez realizado no por Walt Disney en el 37, sino por Budd Boetticher en el 56.

Sin segundas intenciones ni psicologismos bastan 10 minutos de film para que la trama esté planteada y los motivos y pasajes propios del género estén presentes.

El robo al correo, el asesinato de un inocente, un hombre que busca vengarse otro que intenta sacar provecho en el revoleo, un medio hombre, una mujer hermosa que flirtea con el héroe y el sueño americano que lo sustenta todo traducido en la conquista del oeste. Sin olvidar, la presencia del bestiario (caballos y mulas), y de los indios que luchan contra el blanco, el hambre y la expansión de la modernidad de igual a igual. Armados hasta los dientes.

La evidencia contra el significado, dice Bazin, es todo lo que le da valor a un verdadero gran western y Seven Men for Now hace esto desde un comienzo. Todo parece lo que es.

Con personajes convencionales y en situaciones más que conocidas consigue una gran y simple belleza.

B.B abre el film con un leve travelling hacia adelante luego de dejar unos segundos la cámara fija mostrando algunos árboles, aparentemente secos, paradójicamente en una noche lluviosa. Hasta acá nada dice que se trata de un western, salvo la tipografía de los créditos y la inconfundible música que fuera de la diégesis evidencia lo imaginable.

Otra vez la cámara se paraliza como esperando algo o a alguien. Randolph Scott entra a campo y ya como una yegua acompaña al héroe siguiéndolo detrás. El primer duelo está por verse, o no. Parece que esta cámara es muy lenta para acompañar la velocidad con que el sheriff liquida sus asuntos.

El uso del gran plano general, al margen de establecer el espacio de desarrollo de la acción dramática, evidencia la soledad del hombre. Y quizá el camino que inicia el héroe barranca abajo indique: bien el descenso a un nivel inferior de la tierra para encontrar a los culpables de un crimen, bien sea un indicio de que cuando un hombre lo perdió todo debe abandonar su ego, asumir sus culpas y empezar desde abajo.

Alturas bajas de cámara, ángulos contrapicados, planos medios y americanos (típico del género) abundan el resto del film. También se ven representados cuatro de los más emblemáticos motivos de este género codificado, pero no por eso menos interesante. La demostración permanente de virilidad (manejo de las armas), el pasaje de una vida anterior a un nuevo y mejor principio (la travesía del río), de la vida a la muerte (el duelo), y de la naturaleza al hombre (construcción de América), o del hombre a la naturaleza (el jinete solitario).

Bud Boetticher sabe seducir con los detalles y darle un golpe de efecto a lo que no muestra. Otro ejemplo de esto es la escena del baño de la señora Greer (Gail Russell) en el río atrás del pajonal. B.B solo muestra a lo lejos el movimiento del agua y se escucha un canto como de sirena que encanta a Randolph mientras éste lava los caballos. Esa mujer blanca como la nieve, de ojos celestes como el cielo, con esos vestidos que marcan sus contornos es pura sensualidad y no tiene nada de inocente. Como Cristo entre las mujeres, ella lo es entre los hombres. Y aunque pertenece a uno, solo le interesa otro. Trasluciendo, de manera simple, ni más ni menos la búsqueda e insatisfacción humana.

Seven Men for Now al fin y al cabo es una tragedia, y como siempre hay una enseñanza moral que traspasa la historia, pero para saberla en este caso, directo de fábrica y como oferta promocional, solo cuesta 78 minutos.