lunes, 29 de septiembre de 2008

TAXI DRIVER: UN HOMBRE QUE NO AGUANTA MAS


Taxi driver es el camino del artista en estado puro. Ni el propio Scorsese va a poder hacer una película tan Scorsese. Estamos hablando de una gran obra de arte moderno, un film que marca un antes y un después en el cine.
Humo es todo lo que vemos mientras lo que podemos oír es un ritmo muy intenso que nos atrapa y nos cuenta que no todo esta bien, esto es algo que solo Bernard Herrmann (El ciudadano Kane, Vértigo) puede hacer, un maestro a la hora de musicalizar una escena, un genio total en crear clímax. En el momento donde levantan los tonos graves el humo se corre y pasa un taxi de una formar muy sutil, al ritmo de la música dejando en su final el título de la película en el aire TAXI DRIVER. Un corte y un primer plano a los ojos de Travis (Robert De Niro). Seguido de una subjetiva de este personaje nos trasladamos a un paseo nocturno por las calles de New York, donde vemos carteles de neón, prostitutas, etc. intercambiando con imágenes del auto para relajar un poco los ojos de tanto brillo y mostrar bien donde Travis se refugia de la noche. Pero entre esas imágenes realmente brillantes, vuelve el primer plano a los ojos, pero esta vez con una imagen rojiza, podemos entender que es por las luces de neón que mencioné anterior mente, pero acá hay algo simbólico, es más bien el reflejo a una cara de un soldado en la guerra manchada de sangre, este color en su rostro habla violencia y venganza. En su mirada se ve bien, que este personaje no es un simple taxista, esa mirada dice que este hombre va darse a conocer.
Travis es un hombre buscando su lugar en el mundo, quiere ser alguien a lo largo de toda la película. Eso era exactamente lo que sentía Schrader (guionista de Taxi Driver y Toro Salvaje) tras ser abandonado por su mujer. Su vida era un largo ida y vuelta entre pornografía, alcohol y una rara obsesión por las armas y todo eso se ve muy bien en el guión de Taxi Driver.
Las calles y la vida nocturna de New York hacen que uno más de una vez se sienta desesperado y solo. Un apartado de la sociedad aparentemente normal, donde uno no hace más que alimentar su paranoia y locura, llevando de un lado a otro a los raros personajes nocturnos de estas calles, de esta ciudad, de este infierno. New York es más parecida a una jungla que a otra cosa. Es una pesadilla de la que cuesta despertar. Rodeada de tribus urbanas, pandilleros, putas, asesinos, políticos; es la ciudad que promete el sueño americano la que hace que este personaje logre sentirse una vez más en Vietnam. Podemos decir que el taxi y la noche son su trinchera donde acumula una gran tensión psicológica a punto de estallar en un ataque de violencia. A lo largo de la película Travis escribe un diario y esos relatos se transforman en una voz en off, al mejor estilo cine negro, que nos acompaña en estos viajes.
“Los animales salen de noche. Putas, maricas, drogadictos, enfermos. Un buen aguasero arrasara con todos ellos.

Los llevo al Bronx, a Brooklyn, a donde ellos quieran. A mí qué me importa, otros rehúsan a llevar negros ¿a mí qué?”
El camino de Travis a lo largo de la película va variando, si bien su objetivo es solo uno, poder ser alguien en algún momento de su vida. Su historia se va llenando de fracasos. El primero de ellos es cuando intenta conocer una mujer que le haga ver otro mundo, al cual a este personaje le cuesta entrar, ya que es muy distinto al suyo. Al sentir esto, Travis intenta arrastrarla a su rara forma de vida y lleva a esta señorita al cine, pero no a cualquier sala, la lleva a ver una película triple x. Esto provoca que esta mujer se sienta insultada y se retire de la sala dejando a Travis sin entender el por qué. Él intenta pedirle perdón, trata de ubicarla por teléfono, le manda flores pero nada de eso hace que esta mujer le de otra oportunidad. En ese momento Scorsese desvía el plano hacia un callejón “vacío” mostrando al espectador lo que siente Travis en ese momento.
La segunda mujer que se cruza en el camino de Travis es Iris (Jodie Foster) que se mete en su taxi pidiendo por favor que la saque de ahí, en ese preciso instante un hombre la saca del auto y le da 20 dólares por las molestias causadas por esa pequeña prostituta. Este acontecimiento le da una nueva meta a este hombre en la vida. Y es sacar a esta niña de ahí, sacarla de ese camino de prostitución, sin importar costo alguno. El la busca a ella y luego de hablar con su jefe o abusador. Paga 20 dólares por 15 minutos de sexo pero en el caso de Travis por una charla.


A partir del acontecimiento de Iris, que por decirlo de alguna forma fue la gota que rebalso el vaso. Surge un cambio en Travis y es un explosión con su ser, estalla su cabeza a llegar al punto de decir “Aquí hay un hombre que no aguanta más. Desafío, a las putas, los perros, ladrones, drogadictos. Soy un hombre que se revelo”. Cambia su peinado a una cresta al estilo mohicano (punk) como para marcar el cambio, ya que era el peinado que estos aborígenes usaban para ir a la guerra…
ALGUNAS ACLARACIONES
1) No hable de la pastilla en el vaso, por que me parece que encontrar un análisis de esa escena es muy fácil y se hablo mucho ya.
2) Hay muchas cosas que no puse como para que no sea tan larga la crítica o el análisis de la película, como el momento de las armas, cuando intenta matar al senador, etc.
3) El final de la película, la liberación de Iris, el suicido fallido. Es algo de lo que todavía no me animo a escribir, pero estaría bueno hacer un análisis de eso.

3 comentarios:

Murcielagasonica dijo...

Sr. Marcos,
Fue muy agradable leer su crítica. El principio, cuando hace referencia a la presentación es genial.

Que gran persoanje Travis...ya que estoy por acá le recomiendo a otro gran Travis, el de Wenders, el de París Texas, película que le recomiendo que vea.

Usted se acuerda que tema musical de los 90 empieza con el "que pasa Travis...que pasa" en italiano... ¿?

Disfrute mucho su crítica y sus aclaraciones 100% suyas... muy divertido

sujetotacito dijo...

muy buena peli, tremenda
no recuerdo la cancion q menciona murcielaga pero si una q se llama mi nombre es travis, de LFC.

BUDOKAN dijo...

Pocos filmaron las calles de Nueva York como Scorsese en esta película. Sin dudas una de sus mejores películas.