jueves, 9 de octubre de 2008

Leonera


 Película argentina con protagonista madre soltera presa, hijo preso con ella, ambiente carcelario, lesbianismo, motín y escape con final feliz. Arriesgue puntaje antes de verla: 1 (uno). Película de Hollywood con las mismas características. Arriesgue. 1,25 (uno coma veinticinco). Puntaje para Leonera. Ocho, nueve o algo por el estilo. ¿Cómo hace para mostrarnos todo eso y no caer ni una vez en el lugar común? Desde lo cinematográfico, narrando. Desde la ética, tratando a todos como personas.

 Leonera es la historia de una mujer (o una chica), Julia (Martina Guzmán), que se convierte en otra mujer y de cómo sucede ese cambio. ¿Cómo concentrarnos en esa historia si todo sucede en un ambiente tan pregnante como una cárcel para madres? El recurso visual es el primer plano y los encuadres cerrados. Casi no hay un solo encuadre dentro de la cárcel que no sea o un primer plano o tenga una pared plana, sin perspectiva, de fondo. Este recurso no está acotado al interior de las celdas. En la secuencia de montaje en la que las presas llevan a sus hijos al jardín, el pasillo exterior enrejado está frontal a la cámara. Las muy lindas fotos del exterior de la cárcel que marcan las elipsis usan las diagonales pero sin darles perspectiva a las imágenes. Incluso en un momento la cámara toma el cielo y baja hasta un patio, este plano del cielo es un rectángulo azul sin perspectiva.

Esta regla se vulnera en dos momentos. El primero es cuando la madre de Julia, Sofía (Elli Medeiros), se lleva a Tomás (Tomás Plotinsky), su nieto, a vivir con ella. El otro es la larga secuencia de la salida de Julia al final del film. Esta “perspectiva” que se abre para Tomás y para Julia será la salida definitiva de la prisión.

Además de Julia y Marta (Laura García) no hay otros personajes dentro de la cárcel. El resto de las prisioneras son un personaje colectivo. Por eso de los primeros planos de ella o los planos cerrados de ellas dos pasamos a planos generales del resto. En el momento del motín, después de que Julia es llevada por los guardias a hablar con el director, las acciones son mostradas en plano general. Incluso cuando una de las presas arenga a las demás a revelarse la cámara no se acerca a ella.

 Dice Borges: “Las diferencias locales parecen haber impresionado más a Hollywood que el parecido universal”. Trapero logra lo contrario pero en relación a las personas. Las relaciones entre ellas en la película no están marcadas por la “diferencia local” de estar dentro de una cárcel, sino por el “parecido universal”. Las relaciones que se construyen entre los habitantes de la cárcel son fácilmente reconocibles para cualquiera de nosotros. Son personas tratadas por el director como tales. Antes que guardias y presas son gente que está conviviendo todos los días. Podemos verlo en como el guardia le dice a Julia que se deje de joder y se vaya a dormir con un tono que no es el de la autoridad, sino el de un conocido. En la guardia que “hamaca” a Tomás en la puerta de la celda. En el beso en la fiesta de navidad. Pero como personas están marcadas también por una relación de poder. Esta relación cotidiana nunca pierde de vista que unos son policías y otros presidiarios, la tensión está presente. Lo sentimos cada vez que un guardia le pide a Julia o Marta que haga algo, el “ya voy” primero más suave y luego con más intensidad revela esa tensión.

Claro que las relaciones de poder no están dadas solo por el uniforme. Cuando Julia es una recién llegada, Marta le deja bien claro que ella manda, lo que no quiere decir que su interés amoroso por ella no sea auténtico. Estos matices son los que hacen que esta sea una gran película. Y de la misma forma sutil sabemos que la relación está equilibrada cuando Sofía visita a Julia y le pide cargar al bebé que está cargando Marta. “Está dormido” dice reticente, “No importa, dáselo” casi ordena Julia.

Todo esto conforma ante todo una ética. El director reconoce en estos personajes en situaciones tan ajenas a las nuestras a personas como nosotros. Este hecho fundamental logra una presencia muy fuerte en toda la película, consiguiendo que todo se nos presente absolutamente creíble y real. A pesar de tener muchos tópicos habituales de las películas carcelarias (la escena de acoso y la pelea en las duchas, el motín, el encierro en el calabozo ante el ataque de furia, etc) el hecho de reconocer personas y no personajes nos protege de ver todo esto como un lugar común. Es esto también lo que hace que nuestra ignorancia sobre lo que ocurrió con el homicidio no se transforme en el enigma de la película.

Por último hay una falta de énfasis artificial en la narración. Como en la vida las cosas suceden y no hay una música o una preparación de ningún tipo que nos avise que eso está pasando. Un ejemplo de esto es la relación entre las dos mujeres, simplemente sucede.

Leonera es una película que pinta un mundo que no conocemos sin ser documental, muestra la cárcel sin ser carcelaria, narra ágilmente sin ser hollywoodense y donde se reconoce Argentina sin argentinismos.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Leonera es una película que me produce un conflicto interno. Está bien, pero no es genial.. creo que se la sobrevalora por "ser argentina" y eso no está del todo bueno.. hace que nos acostumbremos a conformarnos y a dejar de exigir buen cine. Es correcta y es valorable, pero no sé si mucho más.
En cuanto a la nota, el comienzo es genial, es muy "ganchero", pero disiento en que sea una película tan ética. Hay un travelling de dudoso gusto (pasillo carcelario, brazos de presas, la cámara lo recorre al sesgo, pero..... oh, se detiene justo en el brazo cortajeada de una de las mujeres), al pedo. El uso de esa cámara "desprolija" cuando se arma el motín, es aburrida y thrillada; y peor es el encuentro entre Julia y el paternal director (qué es eso?! y a cuento de qué viene?!, y la presencia vergonzosa del brasilero ése que no viene a cuento de nada... ufa).
Lo de la perspectiva es un gran gran gran detalle, qué buen ojo!, y lso últimos dos párrafos, están bárbaros....

Posteo acá que me da fiaca hacerlo donde corresponde: Para cuándo las notas detalladas de las películas de Favio????

ignaiza dijo...

Está bien, le pondría un siete en lugar de un ocho o nueve. Me parece que es bastante más que correcta y muy valorable. Criticarla exigiendo más me suena a inconformismo contraproducente. La respuesta puede ser "si se quejan de todas maneras, tomen mierda pura".
No recuerdo el travelling que decís, así como lo contás estoy de acuerdo con vos. Pero lo de la ética se refería exclusivamente a esto de tratar a los presos como personas. Lo del director lo dejaría en suspenso, no creo que la película esté a favor de ese director, tiene que ver con no usar estereotipos, con que sea una persona, el tipo estaba en su casa, le importa el problema, pero es parte de esa institución. Es discutible e interesante.
Sobre el brasilero estamos todos de acuerdo, cualquiera. No voy a defenderlo porque es una exigencia de la producción. Está ahi y molesta, punto.
El "ufa" es muy gracioso.
Gracias por comentar y por los elogios.

Murcielagasonica dijo...

Leonera me hizo entrar en el más profundo trance, como hacia MUCHO que ninguna película lo lograba.
Por mi parte, no la sobrevaloro por ser Argentina. Hay cosas que me sacaron de la diégesis, y coincido con vos anónimo que el motín con las presas mirando a cámara fue un momento que no impactó y distanció. Sin embargo, ese travelling, en lo particular, fue una de las cosas que más me gusto: La cámara detrás coherente a los demás cerrados, y el cambio, la otra Julia, la que es diferente a la primera, genial.
Lo que más me gustó de Leonera es la falta de golpes bajos, y es la impresión de realidad, de lo individual, de lo colectivo, y como muestra a la mujer, sobre todo. Creo que por eso me pego tanto. Por no ser sentimentalista, ni explotar el tema del hijo como algo artificial, sino con la distancia perfecta. Ahora si, lo peor ES ESE FLACO, lejos, sobra.. sobra.. pero está bien. 9 murcielaguitos para Leonera

El final de Ignacio es contundente, me parece aún mejor que el principio, que no deja de ser genial...porque es el reconocible toque IGNA ja

se viene Favio.. prometo

ignaiza dijo...

todavía me debés la peli de favio que me ibas a prestar...
Ah! si, lo del hijo está muy bien. A ella le importa estar con su hijo pero eso no quiere decir que sea lo mejor para el hijo. Es un amor verdadero y egoísta. ¿El amor verdadero no es egoísta? Para mí, en principio, sí. Pero no estoy seguro.
PD: 9 murcielaguitos! ja

Anónimo dijo...

Murciélaga, mirá que hablo del travelling de cuando ella llega a la cárcel... no el que también es en la cárcel pero es el que la acompaña en su última salida. Y es más, si esa imagen estuviese en este último movimiento tal vez no hubiese jodido tanto, pero molesta y es medio "moralmente reprobable" porque tiene una idea que ya le impone de manera "implícita" al espectador: "guarda, acá hay gente 'jodida'", cosa que se contradice con lo que ustedes sostienen (y con la que estoy de acuerdo), que es esa falta de clichés y sentimentalismo al pedo tan típico de estas películas. (Se entiende o estoy enquilombando todo?)
Y con respecto a lo que dice Ignacio sobre la queja ("La respuesta puede ser 'si se quejan de todas maneras, tomen mierda pura'") no me parece muya fortunado el pensamiento, porque entonces vamos a dejar de quejarnos por si nos ofrecen algo peor? Creo que desde la crítica se transmite conocimiento, y que eso hace que el espectador demande mejor cine, y el realizador esté obligado a esforzarse.
Lo del director de la cárcel, qué sé yo, el tipo aparece de la nada en la película y resulta que es sumamente tierno a cuento de nada. No pido que se me explique todo, pero el paternalismo ese me resultó descolgado.
Y la relación madre-hijo, me gusta porque es sumamente ambigua, porque deja el espacio abierto para que cada uno piense lo que se le de la gana y vuelque ahí sus prejuicios. En lo personal, creo que hay cierto afecto por el nene, pero como niña rica que vive con tristeza creo que lo debe tomar también como lo único que le es propio, que le da una entidad, y (de manera lateral) beneficios (ojo, no digo que la mina tome al chico meramente como mercancía o seguro de bienestar, sólo digo que eso le viene como valor agregado).
Ah, y los planos del nene "encerrado en el taxi", "encerrado en el dpto con los juegos de la plaza reflejándose en el vidrio".... nuevamente: ufa!

Murcielagasonica dijo...

Mi estimado/a anonimo/a, el cine actual está llenos de ufas... esos planos que usted menciona se los puede mirar como ufas, como ah mira vos!, como ni fu ni fa o como uhhhh groso (éste último sería el más discutible)
Por mi parte, es un ESTA BIEN; podría no haberlo hecho, o podría haber sido peor. Fue algo que sumó, quizás demasiado evidente, pero no me hizo ruido, hasta lo destaque como una delicadeza del director.
Lo del travelling, no lo recuerdo. YA tengo que volver a verla, ahora más que antes...
Siceramente, me dejé llevar completamente por mis emociones ante dicho film, por eso, todo lo que usted vió de malo, yo lo vi de bueno. (medio lleno, medio vacio)
Yo compré la puesta de Trapero, y no soy traperista, soy más rejtmaniana, pero me gusta Burman... hablando de eso.. vió El nido vacio? tengo la sensación que nadie entendió esa película, incluyendo el crítico de ésta nota, con el que tuvimos una amena discución en su momento, o no tan amena?

Anónimo dijo...

Murciélaga, me confieso no-adepta al cine argentino, así que lo de Burman, te lo debo.
Y ya que me estoy confesando... el día que ví Leonera en el Gaumont, venía de ver Aniceto de Favio en Cinemark. Sostengo todo lo que digo sobre la película y mi aceptación mas no placer extático al verla. Digo, por más que la hubiese visto en un momento diferente no me hubiese partido la cabeza ni muchíiisimo menos, pero sí venía de tener esa sensación de éxtasis-orgasmo-epifanía al ver a Favio en pantalla grande y con buen sonido.... entonces Leonera que de por sí me parece que no tiene mucho brillo, se vio opacada por Aniceto que fue el suceso del día (y semana, y mes y año).
Tal vez mi crítica a Leonera es más por esa cuestión alrededor que se generó: "gran momento del cine argentino", "gran película", "renace el cine" y blablablaes varios que hacen que la película sea aceptada con la cabeza gacha y no puesta en discusión. (Ojo, no digo para nada que pase esto acá, donde se nota que les gustó por los valores cinematográficos - que los tiene, pero yo quiero un poco Más).

Murcielagasonica dijo...

Aniceto.. que tema Aniceto
Yo soy adepta al cine, y considero al cine Argentino envuelto en el cine mismo, sin diferencias. (salvo las ridiculeces Campanella & cia, por supuesto)
Pero.. pero.. Aniceto.. me duele en el alma Aniceto... casi no puedo hablar de eso... la versión original es mi película preferida de Favio, junto a las otras que también son mis preferidas...pero.. Aniceto.. esta versión Ballet de Aniceto... a mi me rompió el alma, y no puedo ser parcial.. hasta la sentí una ofensa para la antigua Aniceto.. hasta para Federico Luppi-...no puedo hablar de Aniceto, por respeto a mi amor hacia Leonardo Favio.
Aniceto.. Aniceto

Anónimo dijo...

Para mí ahí radica el problema. Aniceto no puede ni debe ser considerada "remake" ni émula ni dependiente ni tener la más mínima relación con El romance.... Son dos cosas diferentes, son abismalmente diferentes, son opuestas y me encantan.
Es como comparar Macbeth de Welles con Trono de sangre de Kurosawa, porque las dos "vienen" del texto de Shakespeare... se puede, es válido, pero medio inútil porque las dos tienen valores que le son propios y no heredados del texto originario.
Me vas a decir que no te movilizó hasta la médula el autito del principio moviéndose todo tosco, o la escena de sexo entre Anieto y la Lucía o cuando aparece la Lucía que es el mismo recurso que usó en otras películas (la repetición de una misma imagen)??
Eso sí, la caída de la billetera, nefasto plano!!!!!

Murcielagasonica dijo...

Ahora es al revés.. todo lo malo lo vi absurdo.. tanto que no lo soporté. Vaso medio vacio.
Ahi radica el error, que si son dos cosas absolutamente distintas, deberían serlo. Cada movimiento que conmemoraba a la vieja Aniceto, me hacía pensar en ella y la nostalgia se apoderaba de mi, tanto que miraba la pantalla y no podía evitar la tristeza.
Los bailarines, no eran tan buenos ni como actores ni como bailarines
El principio me conmovió, claro. Hasta que terminó, cuando ellos se conocen en ese Adagio arengador, casi interminable, por un momenoto...
Me dolió Aniceto.. quizás sea demasiado desconciderada... quizás no soy tan fundamentalista como pensaba.. igual shhh que nadie se entere....pero también el artificio de ese escenario me mato un poco...no compré y lo digo con un dejo de tristeza enorme.
Igual, me permito replicarle que las dos anicetos son de Favio, no es lo mismo que dos piezas diferentes de Shakespeare con dos directores dísimiles como W y K.

Murcielagasonica dijo...

igual anonima.. quedan entre nosotras dos esto.. jamás me permitiría hablar mal de Favio, con alguien que no lo entienda. Con ustéd ya tomé confianza y me permito opinar con sinceridad, alejando el fanatismo hacia dicho Dios.

Anónimo dijo...

Jajajajaja, gracias por la confianza!! Queda entre nos (y entre todos aquellos cibernautas que entren... pero bueh, nadie se entera!)
Lo de los actores, coincido plenamente!! Lo que sí tenía esta Francisca es una carita sumamente dulce, como que físicamente representaba la inocencia... Pero como los 3, cuando abría la boca, la cagaba (hablando mal y pronto).
Entiendo y sé que es "incorrecta" la comparación entre adaptaciones porque eran dos directores... pero no se me ocurría otra manera de ejemplificar cómo partiendo de un mismo texto se pueden hacer cosas extremadamente opuestas. Pensando un poco (poco), creo que de los que hacen su propia "remake" el único que se me viene es Haneke, y no ví los resultados.
El tema con Favio es justamente esta incapacidad de encontrar algo, alguien o lo que sea con quien comparar. Lo que hizo es algo único, es agarrar una obra (y encima propia) indiscutible y modificarla total y radicalmente. Es como una herejía en contra de su propia persona.. y hablando de alguien tan ególatra como Favio no me parece un desafío menor (lo escuché en la radio diciendo que sigue laburando en sus películas pasadas, renovando el sonido y haciéndoles retoques...).
Y que no sólo se meta con algo intocable, sino que se arriesgue estéticamente como lo hizo (a quién corno hoy en día se le ocurre ese decorado?!?! y quién en Argentina tiene ese coraje??) para mí es sumamente valorable... Entre tanto adolescente abúlico, entre tanto balneario en invierno y esa dejadez pseudoadolescente, la cosa colorinche, ese baile clásico y moderno, las flores compradas en el Once hacen que favio suba la apuesta, y para mí, por riesgo corrido y alcanzado, gana. POr leeejos

Murcielagasonica dijo...

Coincido...solo Favio...Haneke lo hizo, lo vi, las dos vi.... pero la diferencia es que son ABSOLUTAMENTE iguales...pero con actores yankees... nada.... guita guita guita (me quedo con la alemana, claro, los actores me daban más miedo...)
Igual, me siento estúpida no pudiendo considerar los esfuerzos, la originalidad, la genialidad de dicho Dios.... pero no puedo... no puedo.. maldición. Aniceto solo me provocó tristeza, melancolía, nunca emoción (comparada con la emoción que tenía en la previa... insoportable)
Igual ni se discute, ni se compara, ni nada con las películas para adolescentes conflictuados que van a colegio privado y que sufren por lo vacío de la vida.. por la soledad de nadar solo.
He dicho.

Anónimo dijo...

Jajajajaja!! Sí, Nadar solo en la pileta del country, o nadar solo en Punta o nadar solo en la pileta del solarium del dpto de Libertador. Qué fea es la soledad...

ignaiza dijo...

Toda esta discusión me hizo acordar mucho a este http://www.slideshare.net/gomezvalades/para-acabar-con-el-ajedrez/
cuento de woody allen, muy gracioso.

Creo que nace una hermosa amistad o se agarran de los pelos. Me inclino por la primera.


Ahora comento yo:

anónimo (o debo decir vichito?)
Sobre la queja creo que basicamente estamos de acuerdo, nuestras opiniones tienen algunos matices dificiles de transmitir por acá que requieren un ajuste dialogado, pero estamos de acuerdo.

Sobre el director de la cárcel me parece que esta bueno eso de que no esté explicado. Es así y está bien.
Estamos de acuerdo sobre el nene encerrado en el taxi y en el depto y sobre ese travelling que no recuerdo, pero si te fijas son tres planos en toda la película. Son pequeñas manchitas en algo mucho más grande.
Justamente lo que decís a favor de la relación madre hijo, que explicas mucho mejor que yo,
me parece que compensa con mucho todo lo otro, es algo mucho más presente en la peli


murcielaga
te gusta burman? mirá que raro.
La discusión fue más que amena, y no fue una discusión, me abriste los ojos.
Sigo sin ver ninguna de Favio, salvo la del niño solo pero me aburri, lo siento. Prometo no hacerlo más.

Genial las dos sobre los adolescentes que nadan solos haciendo pucherito.

Anónimo dijo...

Touché, y Manuel botón!!
Pero bueno, el tema del anonimato pasa por no tener blog...

Ignacio:
"pero si te fijas son tres planos en toda la película" tres planos terribles, un movimiento de cámara, una mínima canción mal puesta... o por el contrario, un único plano que se te quede grabado hacen a la totalidad de la película.
No tenés películas que casi no recordás salvo un par de cosas que te quedaron en la memoria y eso las hace enormes?

Y bueno, ahora por el deschave se joden: este tema es central en la clase del viernes: Cómo un plano te caga la película (hablando siempre mal y pronto..)
Saludos, nos vemos el viernes!(espero)
Vic

ignaiza dijo...

hay que hacer justicia, trancon no dijo nada o casi nada.
ok ok, de acuerdo con lo del plano que te caga la pelicula, peeero...
la seguimos el viernes mejor no?
saludos

Anónimo dijo...

"trancon no dijo nada o CASI nada."
Seguimos alrededor de lo mismo: lo que cuentan son los detalles.
(Vic)
Sigo sin acostumbrarme a firmar....